Rojas nubes se acercaban mientras corría y corría cada vez mas rápido, gigantescos montes se alzaban delante mio tan alto que parecían llegar al infinito, de pronto unas extrañas y pequeñas luces rodearon un rara especie de flor con brillantes esporas,
unos cuantos metros mas allá pequeñas hadas jugaban con diminutos palitos que como varitas daban luz a todo lo que tocaban, lo que parecía una tranquila reunión se convirtió rápidamente en un improvisado baile, todas las especies que por allí merodeaban se juntaron y en grupo se movían al ritmo de la melodía que salia de los mismos árboles, desde cada paso que daba la araña en su telaraña cual arpa, hasta el sonido de una gota de agua al caer sobre el inmenso y tranquilo lago, adornado por rosas que dulcemente se estacionaban sobre su cálida superficie. Arriba una sigilosa luna me permitía ver gigantescas medusas, que volaban por el lugar iluminándome el camino, el escenario cambió sin previo aviso y de pronto tenía la sensación de estar en un campo de batalla, aves que parecían querer comerme pasaban al ras del agua. Grandes peces aprovechaban la oportunidad y de un salto las atrapaban con su gigantesca boca. Me abrí paso entre las medusas y corrí lo mas que pude, una gigantesca bestia luchaba con lo que sería su cena, subí a una rama que parecía esperarme en el agua y me dejé llevar por la corriente, caí por la cascada y el viento se hizo mi amigo, volaba dejándome llevar por él. Los peces también se hicieron protagonistas y con miradas seductoras me invitaban a acompañarlos pero yo estaba inmóvil, en el aire, apreciando lo que tenia ante mi, pensando y buscando palabras para describirlo cuando tenga la oportunidad. De la nada pequeñas rosas se levantaron y bailando se me acercaban cambiando continuamente de color, cuando llegaron y me tocaron todo se calmó, nadie se movía y de pronto, suavemente despertaron de su prolongado sueño hadas que empezaron a volar de aquí por allá, hojas sopladas por un violento viento iban en todas direcciones, dando comienzo al vals, ellas buscaban más participantes pero las hojas volvieron a su árboles, las rosas a sus rosales. El viento se detuvo... abrí los ojos y para mi mala suerte aun estábamos en costeo ABC.
unos cuantos metros mas allá pequeñas hadas jugaban con diminutos palitos que como varitas daban luz a todo lo que tocaban, lo que parecía una tranquila reunión se convirtió rápidamente en un improvisado baile, todas las especies que por allí merodeaban se juntaron y en grupo se movían al ritmo de la melodía que salia de los mismos árboles, desde cada paso que daba la araña en su telaraña cual arpa, hasta el sonido de una gota de agua al caer sobre el inmenso y tranquilo lago, adornado por rosas que dulcemente se estacionaban sobre su cálida superficie. Arriba una sigilosa luna me permitía ver gigantescas medusas, que volaban por el lugar iluminándome el camino, el escenario cambió sin previo aviso y de pronto tenía la sensación de estar en un campo de batalla, aves que parecían querer comerme pasaban al ras del agua. Grandes peces aprovechaban la oportunidad y de un salto las atrapaban con su gigantesca boca. Me abrí paso entre las medusas y corrí lo mas que pude, una gigantesca bestia luchaba con lo que sería su cena, subí a una rama que parecía esperarme en el agua y me dejé llevar por la corriente, caí por la cascada y el viento se hizo mi amigo, volaba dejándome llevar por él. Los peces también se hicieron protagonistas y con miradas seductoras me invitaban a acompañarlos pero yo estaba inmóvil, en el aire, apreciando lo que tenia ante mi, pensando y buscando palabras para describirlo cuando tenga la oportunidad. De la nada pequeñas rosas se levantaron y bailando se me acercaban cambiando continuamente de color, cuando llegaron y me tocaron todo se calmó, nadie se movía y de pronto, suavemente despertaron de su prolongado sueño hadas que empezaron a volar de aquí por allá, hojas sopladas por un violento viento iban en todas direcciones, dando comienzo al vals, ellas buscaban más participantes pero las hojas volvieron a su árboles, las rosas a sus rosales. El viento se detuvo... abrí los ojos y para mi mala suerte aun estábamos en costeo ABC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario